Actualidad Sevilla Fútbol Club

lunes, 10 de noviembre de 2008

Seamos resultadistas.

Había que ganar, por lo civil o por lo criminal. Y se ganó.
Hoy me da igual haber firmado una de las peores primeras partes que le recuerdo al Sevilla en los últimos tiempos. Me da igual que gente como Maresca, Romaric, Adriano, Renato, etc.. se hayan pegado casi la totalidad del partido escondidos. Me da rematadamente igual el pésimo arbitraje de Mejuto González. Me da igual hasta el penalti que falla Kanouté.

Porque yo lo que quería era ganar, y se ganó.

La primera parte ha sido de los peores espectáculos perpetrados (porque se ha perpetrado, eso no era jugar) por el Sevilla Fútbol Club en los últimos años. Horripilante se queda corto para definir cómo ha jugado el Sevilla. No voy a personificar este desastre en ningún futbolistas, porque todos sabemos que el equipo gana y pierde unido. Parece una justificación tonta, pero es real como la vidad misma: el Sevilla sacó al campo lo que podía poner. Era desolador ver cómo estaba jugando el equipo y después mirar al banquillo y no ver absolutamente ninguna alternativa válida para darle al juego otro empaque. Ni Capel iba a hacerlo hoy mejor de inicio que Adriano, ni De Mul mejor que Jesús Navas (que por cierto está en el mejor momento de forma de su carrera, con mucha diferencia sobre cualquier otro futbolista de la plantilla).
El equipo estaba espeso, lento y sin ideas. No hay circulación de balón, el centro del campo tarda una eternidad en mover la pelota y no hay una referencia clara para el equipo a la hora de crear juego. El problema no era que no se metiesen las ocasiones de gol, es que no había ocasiones de gol. Kanouté no estaba al 100% y se notaba, aunque era lo más peligroso del Sevilla, junto con Navas, que lo pone TODO en este equipo: alma, corazón, calidad, entrega,... Lo de Jesús no tiene nombre, para mi, con diferencia, el mejor extremo derecho de España, y no digo del mundo, porque hay un tal Cristiano Ronaldo que no lo hace mal.
Eso era todo en el Sevilla: patadon, mantenerla en el centro del campo e intentar aprovechar un milagro de Navas y Kanouté para sacar algo provechoso. Mientras tanto, el Recre (con mucho pundonor, eso sí) demostraba por qué está donde está. Tiene algún jugador interesante, pero con un equipo jugando tan mal y tan lento, tienes que ir a por más, y el Recre nos regaló toda una primera parte de desidia.
En el segundo tiempo, Manolo Jiménez arriesga. Ya se han escuchado los primeros pitos (señores: se pita al final del partido, a ver si nos enteramos de una santa vez), y sabe que se está jugando fatal. Saca a Romaric del campo, mete a Capel y pasa a Adriano a la derecha y a Navas por el centro, retrasando a Renato. El equipo es otro. Sigue sin jugar bien, pero los primeros 20 minutos se acosa la portería de Riesgo, y fruto de un magistral pase de Navas (hasta está aprendiendo a centrar) y un cabezazo de libro de Kanouté, llega el gol. Lo de después, muy parecido a la primera parte, pero con un Recre que, tras ir perdiendo, se crece y empieza a atacar: el Sevilla da un paso atrás, intentando salir al contragolpe, lentitud, alguna jugada con más movilidad, un penalti fallado y mucho sufrimiento en los últimos 5 minutos de partido, con una serie de corners mal defendidos que pudieron darnos un disgusto monumental.

Yo creo que hay una serie de cosas a tener en cuenta. La primera es que el equipo está cansado, y se nota mucho. Renato ayer no podía con su cuerpo, y Maresca, Romaric y Adriano estaban más espesos que nunca. Sim embargo, a mi me da más miedo una cosa, y es que el equipo no acaba de encontrar una referencia. El Sevilla se ha tirado 3-4 años con danielalves dependencia: él subía la pelota, creaba la jugada, bajaba a defender y, ante la duda, el balón iba para él y para que él lo moviese. Pero Daniel Álves ya no está en el Sevilla Fútbol Club, y muchas veces (muchas muchas), da la impresión de que los fútbolistas no saben quién tiene que ser el cerebro, el que mueva la pelota y el que cree el juego. Eso se traduce en lentitud, falta de criterio en la entrega y nerviosismo.
Otra cosa es nuestro centro del campo. El mejor Sevilla de todos los tiempos tenía un centro del campo compuesto por 2 bandas rápidas (las cuales seguimos conservando y, posiblemente, hayamos mejorado) un mediocentro rápido y que distribuía con criterio y un mediocentro destructor, rápido y luchador. Estos dos estaban claramente personificados en Renato y Poulsen. No jugaban todos los partidos, pero tenían repuestos de garantías: Maresca y Martí, precisamente los 2 mediocentros que nos llevaron al primer título de UEFA. Ni Poulsen ni Martí están ya en el Sevilla, pero tenemos a Fazio y Duscher. Si veis arriba, resalto la palabra rápido en ambos casos. Hoy por hoy, es imposible jugar en primera división con dos mediocentros de calidad (pero de mucha lentitud) a la vez en el campo. Es demasiado fácil encimar a Romaric o Maresca, y no pueden buscar el apoyo porque la alternativa de pase es igual de lenta que ellos. Manolo Jiménez debería replantearse ciertos aspectos tácticos, una vez que tenga disponibles a los jugadores que están lesionados.
Por lo demás, lo importante son los 3 puntos. No hay nadie a quien culpar, sino al colectivo. ¿Piensa alguien que cambiando a Jiménez mejoraría el juego del equipo?¿ Hay que crucificar, como pretende la mitad de la prensa sevillana, a Monchi por la planificación del equipo? ¿Tendría el presidente que haber fichado a más futbolistas? Sandeces. Primero, esperemos a que están disponibles todos, después veamos al Sevilla jugar y veamos los resultados. Aquí, se gana y se pierde como equipo, y no me refiero a plantilla y entrenador, sino a todos los estamentos del club. Hay que mejorar, y mucho, pero el Sevilla está en la pomada, le pese a quien le pese.

PD--> Lo de la campaña "pro-penalti" del Recre es de chiste. A ver si los giliflautas de la prensa se enteran: EL PENALTI VIENE DE UNA JUGADA ANTIRREGLAMENTARIA POR FUERA DE JUEGO FLAGRANTE DEL FUTBOLISTA DEL RECREATIVO. Que cansinos, Dios.....

sábado, 8 de noviembre de 2008

GILIPOLLAS

Según la RAE un gilipollas es un tonto, un lelo. Ojo, que yo no estoy insultando, sino definiendo; porque es que otra definición no cabe para el gilipollas de Víctor Fernández, que, siendo además sevillista como es, está pagando los palos que se lleva desde la afición, el Club y gente importante para el sevillismo (o parte de él) como es mi amigo Jesús Alvarado, soltando espumarajos sobre todo lo que huela a Sevilla Fútbol Club.
Hoy me despierto con mi café matutino y este artículo en uno de esos medios capitalinos que cada vez dan más ASco leer: Pinchad aquí para leer el artículo
Acojonante. No me puedo imaginar otra palabra para definirlo, de verdad: Del Nido ya cuestiona a Jiménez y los fichajes. El tío dice soberana parida y se queda tan pancho. ¿Cuestiona Del Nido a Jiménez? Será que estoy ciego, sordo y además no sé leer, pero no he escuchado ni una sola declaración/gesto/movimiento de José María Del Nido hablando de Manolo Jiménez o de la plantilla sevillista, configurada por la Secretaría Técnia. Y ojito, que no digo que el equipo no merezca un meneo, y que estamos muy atascaditos y hay que pedir más a algunos futbolistas, pero ¿me pone alguien unas declaraciones de Del Nido o de alguien del Sevilla Fútbol Club hablando mínimamente mal del entrenador o la plantilla?
Habla también del gran debate en el sevillismo, sobre si Jiménez está o no capacitado para dirigir a este Sevilla (debate que sólo has empezado tú y que está en tu cabeza, Víctor, diciendo la tontería que dijiste de que "te levantabas y te ibas si estábamos aquí para discutir sobre la capacidad de Jiménez" ), que si el trabajo de Monchi y los suyos tiene que demostrar esta temporada algo (aquí, os prometo que estuve revolcándome de risa un rato y tuve que parar de leer) y del soberano fracaso en los objetivos de la temporada pasada, maquillados por la muerte de Antonio Puerta y la marcha de Juande Ramos. Sobre este último punto, tengo que decir una cosita sólo: HAY QUE SER CABRÓN, Víctor Fernández, para seguir insistiendo con esto. Es cierto que no se cumplen los objetivos, pero el Sevilla Fútbol Club NO MAQUILLA NADA, y las únicas declaraciones de la entidad, son para dar por bueno el trabajo del equipo el año pasado y animar a lograr cotas más altas en esta temporada ¿o se te olvida cómo nos abandonó el Señor €? ¿es que el Sevilla estaba en posiciones de Champions cuando se va? ¿Si quitamos esas 8 jornadas de tu idolatrado amigo Juande, en qué posición habría acabado el Sevilla de Manolo Jiménez? De eso no hablas, ¿no, Víctor Fernández?
Otra de las paridas que suelta nuestro ínclito amiguito es que el Sevilla ha ocultado su crisis a base de resultados. Pregunto yo: ¿Se puede decir una gilipollez más gorda? El tío está criticando la calidad del equipo, a su entrenador y su planificación, y tiene las pocas luces de escribir que el Sevilla ha ocultado su epatante déficit de calidad batiendo records, esforzándose para ganarlo todo en pretemporada y ganando partidos. Vamos, si diesen el Guinness a las incongruencias, nuestro amigo Víctor, se lo llevaba de calle. De modo que si ganas partidos, consigues records de victorias e imbatibilidad, y te meas en los rivales de pretemporada, es que eres muy malo. De aquí, a los monólogos de la Paramount Comedy.
Hay que ver lo que hace que te dejen en evidencia un día detrás de otro. Hay que ver lo que duele que, cada uno de tus pseudoartículos haga que gran parte del sevillismo se reitere en su idea de que tienes que tocar muy bien las palmas y usar muy bien la lengua para estar donde estás. Ya no sabes qué hacer para, después de haber hecho el ridículo en incontables ocasiones, intentar a la desesperada reforzar tus paridas con algún argumento.
Lo dicho, Víctor Fernández, ERES UN GILIPOLLAS.

Decepción.

Hoy no he escrito queriendo.
No estoy de ánimos. Ni quiero ser derrotista ni quiero transmitir mi decepción, por eso he cogido aire antes de escribir lo que opinaba del partido contra el Standard de Lieja. Ya lo dije cuando se sorteó la fase de grupos que cuidadín con este equipo.
Ayer el Sevilla fue un fantasma por el campo. La primera parte fue como la segunda ante el Valladolid, o todo el partido contra el Málaga o contra la Ponferradina.
Lo que más me duele no es perder, sino el buscarle una explicación a qué le está pasando al equipo. Sigo manteniendo, no obstante, que no hay crisis, porque para mi una crisis tiene que durar mucho más de 10 días. Dejémoslo en tropezón de los gordos.
Eso sí, todos convendréis conmigo que, jugando así, no llegamos a ningún sitio. Es ciertísimo que tenemos a medio equipo titular lesionado, pero, el de ayer (como el que salió contra el Valladolid), era una alineación con marchamo de titular. No hay excusas. Manolo Jiménez debería comenzar a plantearse la aportación de algunos futbolistas, y no precisamente en las zonas del campo que están más tocadas por las lesiones.
Tenemos una oportunidad de levantarnos el domingo. Y esa, como dice Fernando Navarro, sí que empieza a ser muy acuciante aprovecharla.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

La primera redención. Lista.

El jueves tenemos la primera redención. Yo no voy a hablar de crisis, porque me parece una carajotez supina hablar de crisis por haber perdido 3 partidos con media plantilla en la enfermería. Si bien es casi imperdonable lo de Ponferrada y el gesto de Luisfa, unido al juego del equipo en la 2ª parte, contra el Valladolid, eso NO ES UNA CRISIS.
Crisis es pegarse 4 años tonteando con la segunda división, siendo de los equipos con más presupuesto de la liga, tener a todos los periodistas de la ciudad ávidos porque hagas algo (el TAPADO), y seguir demostrando que el peor Sevilla, es mejor que tu mejor equipo en los últimos años. Eso, amigos, es una CRISIS.
Eso sí, hay que redimirse. Redimirse por el propio equipo, porque hay que sacudirse ya la caraja y porque la enfermería empieza a vaciarse. Redimirse también por la afición, que está muy mosqueada con lo primaveras que ha sido el equipo en los últimos partidos. Además, la redención debe continuar con una victoria incontestable ante el Recre. Se tiene que ganar (vuelvo a citar a Aragonés, que como entrenador no me llama, pero como teórico del fútbol está al nivel de Bilardo) POR LO CIVIL O POR LO CRIMINAL.
Vamos a Lieja. No voy a repetir qué me parece el equipo y cuáles son los futbolistas a los que hay que echarle el ojo, porque los tenéis en el post que escribí cuando se realizó el sorteo de la UEFA. Partido difícil, como todos los del grupo. Aquí están los gladiadores de Nervión que viajan a Bélgica : Palop, Varas, Konko, Escude, Crespo, Squillaci, David Prieto, Fernando Navarro, Tom de Mul, Romaric, Renato, Navas, Fazio, Luis Fabiano, Hugo, Fernando, Mosquera, Maresca, Adriano y Capel.
Hugo, un canterano más que va con el primer equipo. Esas sí que son buenas noticias. Esperemos que todas las que vengan próximamente sean tan buenas como estas, y que Cala se recupere prontísimo, porque parece que nos ha mirado un tuerto. Ánimo chavales.

lunes, 3 de noviembre de 2008

¿Por qué hemos perdido?

Post difícil de escribir. Muy difícil.
Difícil porque, yo no sé vosotros, pero cuando pierde el Sevilla, y más tal y como lo hizo ayer, se me hace muy cuesta arriba hablar, pensar o escribir de fútbol. Como decía Aragonés, "lo peor no es perder, sino la cara de gilipollas que se te queda".
El de ayer, era un partido que teníamos que ganar. Había que ganarlo para ahuyentar fantasmas, propios y ajenos, para cerrar bocas de palmeros reconvertidos a críticos feroces (y que después volverán a ser palmeros), pero, sobre todo, para volver a ganar 3 puntos y que el equipo recobrase frescura y ánimos después de la derrota ante el Málaga y el ridículo de Ponferrada.
El Valladolid iba a intentar jugarnos como lo hicieron los leoneses y los hombres de Tapia: presionando arriba, cortándonos las vías por el centro y la distribución de balón y atacar por las bandas. Y así fue: desde los primeros minutos de partido, vimos a un Valladolid metiendo presión en el centro del campo y en la línea de tres cuartos, aprovechando los robos de balón para contragolpear, con llegadas de Sesma y de Pedro León. El Sevilla parecía, otra vez, el equipo timorato e insulso de partidos como el del Racing o el Betis. Mala pinta. Romaric jugando de 11 (un extremo tiene, como mínimo, que ser veloz y Romaric es la antítesis de la velocidad), no aportaba por la izquierda, Duscher no andaba fino y se buscó una tarjeta excesivamente pronto (merecida, porque esa entrada no se puede hacer), Escudé, descolocado, cometió un par de fallos que nos metieron miedo en el cuerpo...
Sin embargo, la mejoría de Konkó se hacía evidente, Renato aportaba eso que sólo él sabe aportar (este niño podría dar lecciones de clase y técnica futbolísticas en cualquier universidad) y Navas, que, una vez más, reparte compromiso y calidad a quien quiera y a quien no quiera. Una contra, perfectamente llevada por el duende de Los Palacios, hizo subir el primer gol, obra de Renato al marcador. Contragolpe de libro, y ahí el partido cambia radicalmente. Comienza el Sevilla bueno de verdad, el que toca, tiene profundidad. Nos hemos sacudido los nervios y la máquina coge confianza. Una delicia.
¡Un momento! Se me ha olvidado comentar algo: Tarjeta amarilla a Luisfa ¿motivo? La celebración del gol. A mí, Perez-Lasa me gusta tan poco como a cualquier sevillista. Hemos visto auténticos robos a mano armada de este tío, hincha ultra del Osasuna, y odiante manifiesto de todo lo que huela a Sevilla (carretera de Cádiz inclusive). Desde el primer minuto de partido, andábamos con la mosca detrás de la oreja: una amarilla a Duscher (merecida como dije antes) y otra a Navas, total y absolutamente arbitraria y estúpida, porque fue Marcos el que provocó la situación. No obstante, como decía, lo de Luis Fabiano tiene más miga. Os invito a ver las imágenes de la primera tarjeta, pero, para los que no las hayáis visto, os las resumo : Los jugadores, tras el primer gol del Sevilla, están volviendo al centro. Los jugadores de Valladolid, colocados para sacar y Romaric y Luis Fabiano están volviendo, rezagados (tal y como pasa en TODOS los partidos de fútbol en algún gol). Pérez-Lasa comienza a mirar a Luisfa, pita y se va corriendo a por el delantero a enseñarle la amarilla, sin haberlo advertido de que iba a pitar el saque de centro. Es como un resorte: mira a Luisfa, pita y sale corriendo hacia él. Pero es que, además, Romaric todavía estaba en el campo del Valladolid ¿a él le sacan tarjeta? ¿Por qué cargarse a Luisfa? ¡Ah! el único delantero que llevaba el Sevilla de sus 4 titulares.....Blanco y en botella, oiga.
Sigamos con el partido: el juego del Sevilla, como decía, de 10. Otra jugada impresionante de todo el equipo, acaba con un remate precioso de Jesús Navas y el 0-2 en el marcador. Le habíamos dado la vuelta a la situación.
Seguía nuestro domino, el control de la situación...pero llega el desastre. Jugada en la que Luis Fabiano se queda sólo delante del portero, después de luchar un rebote, y en lugar de chutar a puerta, regatea y SE TIRA. Segunda amarilla, y a la calle. Mirad, Pérez-Lasa es un mal árbitro, es antisevillista, pero en el resultado de ayer, influyó más bien poquito. La culpa de la segunda amarilla de Luis Fabiano, la tiene Luis Fabiano. No hay más. Son las idas de olla a las que nos tiene acostumbrado O'Fabuloso, y que, además ayer, nos dejan con 10 en el peor momento, y sin recambio posible. Lo que hace ayer Luisfa es para matarlo a collejas, porque no es que se autoexpulse con una entrada o una protesta, es que se tira cuando va a marcar el 0-3, sin necesidad alguna de hacerlo y con el partido controlado. Vamos, una GILIPOLLEZ.
Eso sí, al César lo que es del César. Lo que viene después no es culpa de Luisfa. Jiménez ponía paños calientes, diciendo que la primera línea de presión se había ido, y yo digo que tururú. Nosotros hemos visto luchar y ganar al Sevilla con 10 y con 9, pero yo no exigía que se ganase, sino que se diese la cara. Lo de meter a Renato por la derecha y pasar a Navas a la media punta el resto de la primera parte, nos costó el primer gol del Valladolid, porque Renato no defiende por la derecha como Navas, y teníamos las 2 bandas capadas, con tíos técnicos pero que no tienen la explosividad de un extremo. Jiménez se da cuenta de su error, y los vuelve a ubicar en su sitio. Tarde porque el equipo ya estaba nervioso. Ese gol fue el que nos hizo perder el partido.
El segundo tiempo empezó mal y fue a peor: si bien en ninguno de los dos goles se pudo hacer más (el segundo un rebote y el tercero una falta perfecta), la actitud del equipo varió ostensiblemente. Pasito atrás, pelotazos adelante, sin salida de balón, nervios al defender.....Me recordó a partidos como Fenerbahçe o Barcelona el año pasado. Y eso, tiene que ser el Mister el que lo corrija, porque todo un equipo no se puede meter atrás con 60 minutos de partido por disputar. Igual que aquí he alabado el trabajo de Jiménez muchas veces, ayer lo hizo mal, muy mal. Inconcebible además que el equipo no vuelva a crear una ocasión de gol desde el 3-2.
En fin, que Peréz-Lasa inclina, pero no determina, que el partido lo perdió el Sevilla, que Luis Fabiano tiene mucho sobre lo que pensar esta semana, y que tenemos que ir, SÍ o SÍ, a comernos al Recre. Si hemos sacado algo en positivo de este partido, que deberíamos, es momento de cambiar y de recomponerse.