Actualidad Sevilla Fútbol Club

domingo, 18 de enero de 2009

38 puntos

Incontestable. Ya se pueden poner, los que se ponen siempre, como quieran. Nuestro Sevilla Fútbol Club ha igualado la mejor primera vuelta de sus 103 años de historia, a pesar de los agoreros, de los que veían que Manolo Jiménez era poco menos que un cáncer para la Entidad, los que decían que la planificación había sido un auténtico desastre y los que opinaban que al Consejo se le estaba acabando la fuerza. Básicamente, un mojón pa ellos.
El de ayer, fue un partido tremendamente extraño. Muchos esperaban un baño de juego y goles al Numancia, y es cierto que los últimos partidos contra el Deportivo de la Coruña invitaban a ser optimistas. Sin embargo, el equipo está nervioso en casa. No despliega el mismo juego que fuera, le quema mucho más la pelota y se traba bastante más. Cuando se sortearon los Octavos de Final de la Copa del Rey, les dije a mis amigos sevillistas que me alegraba muchísimo el jugar la vuelta fuera de casa. Prefería 100 veces tener que ir a jugármela a Riazor que tener que jugármela en el Ramón Sánchez Pizjuán. Y no me equivoque. Para averiguar los motivos, tenemos que hacer bastante autocrítica; la afición no es una piña con el equipo, al menos no como lo era antes, y, con el primer balón mal entregado o la primera jugada mal enlazada, comienza a ponerse nerviosa, y a transmitir nervios al equipo. ¿Tiene razón la afición? SIEMPRE. No me voy a poner a criticar a los que se han llamado sevillistas de finales o a los que sólo les vale ganar y arrasar, porque cada aficionado del Sevilla Fútbol Club siente los colores como quiere, y eso merece mi respeto. Otra cosa es que lo comparta o no lo comparta, pero eso es harina de otro costal.
El hecho innegable es que el equipo no juega con la misma soltura y tranquilidad dentro que fuera, y eso es un handicap gordísimo para nosotros. Lo que nos llevó a Champions y a pasar una eliminatoria detrás de otra (y llegar y ganar finales), fue nuestra fortaleza en casa, y esa hermandad total afición-equipo que siempre metía el primer gol u obraba una remontada contra pronóstico. Pero, ojo, que esta relación tiene que ser bidireccional y, si bien es cierto que la afición debería estar aun más si cabe con el equipo, la plantilla al completo debe darle algo más a la afición en casa. Tenemos un duro trabajo esta segunda vuelta.
Volviendo a lo de ayer, decía que partido extraño. El Numancia jugó muy bien al fútbol, cortando absolutamente la circulación de balón en el centro del campo del Sevilla, anulando a Renato y haciendo que fuera Duscher el que distribuyera. Las coberturas a Navas y a Capel fueron excelentes; el lateral siempre tenía un apoyo y provocaban que fuese muy difícil abrir el campo. La defensa sevillista estaba muy nerviosa (se hizo más sólida en el segundo tiempo con la salida de Squillaci), y provocó que el Numancia tuviese varias ocasiones clarísimas de gol. Aquí, debemos reseñar el excelente debut de Javi Varas, que fue el salvador del Sevilla en varias ocasiones, especialmente algunas al inicio del partido, cuando todavía no se había quitado el frío del cuerpo. Otra de Brit, que mandó a las nubes y una más recien comenzado el segundo tiempo, que volvió a salvar Javi Varas, pudieron poner a los visitantes por delante en el marcador. Seguramente, si en lugar de Brit, ahí hubiese estado un Agüero, un Bojan o un Raúl, estaríamos hablando de otro partido. Aviso a navegantes.
El Sevilla también tuvo las suyas: Capel, Kanouté una clarísima al final de la primera parte, Luis Fabiano, Chevantón (es importantísimo que vaya cogiendo minutos porque es el mejor fichaje que podíamos hacer para la segunda vuelta, si no, al tiempo),... La tónica del partido era una constante posesión del balón por parte del Sevilla, pero sin crear peligro evidente. Se movía la pelota con demasiada horizontalidad, ya que los huecos estaban muy bien cubiertos. El Numancia salía a la contra y fallaba en la definición.Tras la lesión de Kanouté (que, en principio, podrá estar ante el Valencia), se vio por qué el Sevilla está donde está. Podemos jugar mal, podemos crear poco juego, pero tenemos pólvora, mucha pólvora, y es difícil que, tras varias ocasiones claras de gol, no metamos alguna. Una vez más, Renato, posiblemente en el único momento en que lo dejaron sólo, recibe un pase de Navas en el área y cruza. 38 puntos. Incontestable.
Reseñar tambiél el partido de Mosquera, sin duda, el mejor que ha jugado con la elástica nervionense. Ayer tuvo el aliento del público, y demostró que, si el entorno se lo hubiese permitido, podría haber sido un buen futbolista para el Sevilla (gol bien anulado inclusive). Yo creo que Mosquera se va a ir, y además pienso que es lo mejor para él. Tras la experiencia que viene teniendo en Sevilla desde que llegó, sólo le queda una opción para desintoxicarse y volver a ser el futbolista que fue declarado mejor defensor americano. Tiene que irse, recuperar el nivel y, si Club y jugador lo ven conveniente, volver y demostrar que es barato comparado con el precio que se pagó por él.
En fin, que ahí estamos, terceros, empatados a puntos con un segundo al que le regalan partidos y que tapará su crisis institucional con los tradicionales mantecaos arbitrales. Mucho más mérito tiene por ende nuestra posición.
Esperemos una segunda vuelta igual de mala que la primera. Ojalá.

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